
No tengo idea como comenzar esto. No aconstumbro a escribir lo que me sucede. Pero esta vez quería contarles lo que desagradablemente me paso.
Eran aproximadamente las 9:30 am cuando salía de mi casa con dirección a mi trabajo. Hasta ahí iba todo bien, de maravillas, con sueño, pero normal en mi a esa hora. Como es de constumbre viendo que onda twitter, escuchando música, “RELAJAO!”
Bajé del colectivo y fui caminando hacia la estación Vicuña Mackenna del Metro, todo “aparentemente” iba a transcurrir como es de constumbre. Tomé el metro con dirección a Tobalaba para luego hacer la combinacion a línea 1, donde mi destino era, Manuel Montt.
Ya iba en la estación Quilin del metro, cuando empezó la pesadilla, iba muerto de sueño y comenzó el ataque de un retorcijón “TRIGIDO” en mi estomago, el sudor en mis manos y frente era visible, la sensación de querer salir del vagón y querer ver una puerta que dijiera “BAÑO HOMBRES” era mi sueño, pero lamentablemente no.
Seguían y seguían los retorcijones, no terminaban, parecía perro enjaulado paseandome “discimuladamente” por el vagón, pensando que si caminaba se me iba a pasar, pero al parecer era peor.
Cuando ya iba en la estación Los Orientales, me quede de tal forma que el retorcijón había desaparecido, era el weon más feliz del mundo, pero no estaba del todo confiado, ya que el dolor estaba ahí, pero camuflado. Sentía que de un momento a otro ese dolor aparecería.

Aproveché ese instante para llamar a mi jefe (@MacGenio) y decirle, “Perro, voy en el metro con un retorcijón de m…. disculpame si llego un poco atrasado” (pensando en devolverme a mi casa, pero ya estaba mas cerca de mi destino). Me iba pensando en que estación habia un McDonalds o algún local que tuviese un baño, pero nada… pense en salir en Tobalaba e ir al McDonals que está en la esquina pero lamentablemente no había cargado mi BIP y no sabía aparte si estaba abierto.
Decidí correr el riesgo, caminaba rapido (ojo, no corría, ya que eso sin lugar a dudas iba a expulsar al mardito roedor) Tomé el vagón la cuál me llevaba a mi destino. Manuel Montt.
El retorcijón en ese instante adquirió una fuerza IMPRESIONANTE! era algo que no podía controlar, pero yo era mas fuerte… El sudor en mi frente y en mis manos ya eran notorias, veía a la gente con su cara de “PUTA QUE ESTOY FELIZ” y yo… a punto de cagarme por un maldito dolor de estomago! “QUE SENSACIÓN MAS DESAGRADABLE WEON”!!!
Cuando la chofer del metro dijo, próxima estación Manuel Montt mi sensación de alivio era mas próxima. Me baje del metro y a “paso rápido” tratando de pensar en otra cosa, iba con dirección a mi lugar de trabajo.
¡Llegue ctm! Esas fueron las palabras mas hermosas que escuche!, Salude a la recepcionista y me aproxime al lugar de batalla. Y ahí fue cuando vencí al maldito roedor! Escuche a lo lejos un…. “volvereeeeeeeeeeeé”
Mi cara de cansado pero feliz por haber ganado la batalla, Uds. mismos se la pueden imaginar.
Obviamente pienso con lo que me pasó y realmente SI hacen falta baños en el metro, realmente necesarios. Antes creía que no, para que? pero claramente mi pensamiento ha cambiado.